domingo 18 de septiembre de 2011

Como tantas otras veces

Sé que estás feliz porque hoy tampoco me di cuenta.
Feliz porque te maquillaste mucho mejor y bonito que yo.
A mí me gusta estar desnuda, brindarte mis defectos, vicios y virtudes en bandeja de plata.
Y sé que tú no lo sabes, pero sé lo que significa cada mueca de tu cara, cada mirada, cada quiebro de tu voz, cada.
Me gusta fingir una sonrisa y mirarte a los ojos. Simplemente para ver hasta dónde eres capaz de llegar. Hasta ver dónde llegan tus artes en maquillaje.

1 comentarios:

La Chica de Rojo dijo...

Precioso.

Me quedo con esto: "Las historias escritas tienen un principio y un final claros, definidos. Y yo quería seguir dando un margen al creador del guión por si se le ocurría algo en el último momento y aparecía una segunda parte; o una tercera incluso."