miércoles 20 de abril de 2011

20 años, 20 abriles

Quizá muchas personas se habrán levantado hoy sin prestar mucha atención a la fecha que marca el calendario. 20 de abril. Un día sencillo que aparentemente no significa nada, que no dice nada. Pero es posible que los amantes de la nostalgia y de la buena música hayan esbozado una sonrisa al tachar la fecha de hoy mientras recordaban los primeros versos de esta canción: “20 de Abril del 90. Hola, chata, ¿cómo estás? ¿Te sorprende que te escriba? Tanto tiempo es normal”.

Y es que hoy estamos de celebración porque 20 de abril, de Celtas Cortos, cumple veintiún años. Ha superado la mayoría de edad con creces y sigue tan fresca como cuando salió publicada en el disco 'Cuéntame un Cuento'. Con esta canción se ganaron el respeto y la admiración de todo el mundo.

Es una canción triste, amarga y melancólica a más no poder. Todos la hemos tarareado alguna vez en nuestra vida. No porque la radiaran en las radios sino porque alguna vez, nosotros mismos, nos hemos sentido exactamente igual que quien escribe la carta que compone la canción.

“Me había puesto a recordar, me entró la melancolía y te tenía que hablar”. Añoranza de amigos, caminos diferentes que se han tenido que tomar en la vida. Descubrir una vez que somos adultos que los amigos cambian y que quizá queremos volver a ser unos niños sin responsabilidades. “Hoy no queda casi nadie de los de antes, y los que hay han cambiado, han cambiado”.

Veinte años, veinte abriles. Veinte maneras de entender la misma canción, o incluso más. Veinte formas de echar de menos a alguien o de sentirse vacío como dice la canción. Celtas Cortos tienen otras grandes canciones como La senda del tiempo, tranquilo majete o cuéntame un cuento. Pero quizá 20 de abril sea la que más nos ponga los pelos de punta cuando suenas los primeros acordes. Y es porque ni siguiera hoy mismo, veinte años después de que se publicara la canción, ha dejado de tener misterio.

De una forma u otra, hoy, nos queda la canción. Así que el que se sienta partícipe de esta añoranza y melancolía, si aún hoy no lo ha hecho, que busque la canción en algún disco olvidado en casa o en la red de redes y que la escuche. Con los ojos cerrados a poder ser. Seguro que acabará pensando en su propia juventud; en la cabaña del Turbo; en sí la carta fue realmente enviada y si fue así, si la chica contestó. Veinte maneras de entender la misma canción como decíamos antes. También acabará pensando que pasarán otros veinte años más y que la canción seguirá igual que ahora. Fresca, triste, melancólica. Poniéndonos los pelos de punta.



*publicado por popes80